Fuerza laboral olvidada:

Las personas mayores y su derecho al trabajo digno

 

Mabia de 70 años de Bangladesh, trabajo de sol a sol para hacer collares. Foto: Antonio Olmos/ HelpAge International 2010

Mabia de 70 años de Bangladesh, trabajo de sol a sol para hacer collares.

 

Este es el titulo de la primera investigación sobre la situación laboral de las personas  mayores en países de bajo y mediano ingreso.  El reporte pretende disipar algunos mitos populares: Que las personas mayores no aportan; que dependen de sus familias y que no contribuyen a la economía familiar. En cambio, revela que millones de personas en todo el mundo continúan trabajando durante  la vejez. Analiza las razones del por qué las personas de edad trabajan, los tipos de trabajo que realizan y los desafíos que enfrentan.

Un vistazo

  • para el año 2050 habrá 2.000 millones de personas adulto mayores en el mundo
  • Sólo el 38,7% de la población actual contribuye a un sistema previsional
  • 80 por ciento de los trabajadores de la tercera edad son independientes 
  • en Uganda, el 63% de las personas de edad viven en la pobreza, en comparación con el 38% de su población total.
  • En Malawi, casi 100% de los hombres y más del 80% de las mujeres de 60 años y más continúan están trabajando, en comparación con apenas el 20% de los hombres y alrededor del 10% de las mujeres de UK.
  • Las mujeres adulto mayores que trabajan vendiendo  flores en el Perú ganan entre $us 1.8-3.5 al día.

James Blackburn, representante regional de HelpAge International para Latino América, explica:

"La pobreza es el mayor desafío que deben enfrentar las personas mayores en nuestro continente, la mayoría no tiene otra opción que continuar trabajando durante  la vejez. Según las estadísticas de la CEPAL sólo cuatro de cada diez trabajadores adulto mayores reciben algún tipo de pensión.

"La decisión de trabajar para muchas personas mayores es individual. Las personas mayores  expresaron que querían seguir trabajando para contribuir al ingreso familiar y mantenerse activas y productivas. Otros dicen que trabajan porque no tienen otra opción, que la de seguir apoyando a sus hijos enfermos o nietos a su cuidado.

Los desafíos que enfrentan los trabajadores adulto mayores  son cada vez mayores. Debido a varios factores como la pobreza, la migración, el analfabetismo, la discriminación y los cambios en las unidades familiares, en distintos lugares del mundo, las personas mayores están obligadas a trabajar en empleos  mal remunerados, físicamente peligrosos o inseguros, poniendo en peligro su vida y su salud.”

Sin apoyo

Debido a que muchas personas mayores  han pasado la mayor parte de su vida en trabajos informales, algunos de los trabajadores mayores no tienen derecho a ningún tipo de pensión en su vejez.  Menos de uno de cada cinco personas mayores de 60 años en todo el mundo reciben algún tipo de tipo de pensión, y muchos no tienen  ninguna otra forma de apoyo.

Blackburn continuó "incluso los pocos que tienen acceso a una pensión, deben luchar para recibir el beneficio que les corresponde debido a la complicada burocracia de los sistemas de pensiones o los empleadores que no  reenviaron las contribuciones  de sus empleados a las entidades correspondientes".

Este informe hace un llamado también para que el derecho de las personas mayores al trabajo digno sea reconocido y  amparado. El derecho al trabajo digno está definido por la Organización Internacional del trabajo (OIT), sin embargo, la realidad es que a  millones de personas de edad se les niega este derecho marginándolos  de  las políticas sobre trabajo  y el desarrollo de otras iniciativas.

Si esto no se corrige, la comunidad internacional no sólo está fallando en la defensa de los derechos humanos de millones de trabajadores adultos mayores, sino también agravando el riesgo de que la pobreza va a ser transmitida de esta generación a la siguiente.

HelpAge Internacional llama a los gobiernos en todo el mundo a:

  • Implementar una legislación proteja los derechos de los trabajadores mayores en contra de la discriminación y la explotación en la economía formal e informal.  
  • Implementar y mantener – donde ya se hace -  las pensiones no contributivas para garantizar la seguridad de los ingresos para todos los hombres y mujeres mayores. 
  • Proporcionar servicios de salud  gratuitos para todas las personas mayores, eliminando cobros y pagos adicionales, durante las consultas.
  • Facilitar el acceso a programas de microfinanzas, especialmente sistemas de micro crédito, permitiendo que hombres y mujeres adulto mayores tengan  igualdad de acceso a los recursos financieros disponibles para otros grupos de menor edad.  
  • Eliminar  la legislación sobre  jubilación obligatoria. Las personas necesitan elegir si quieren continuar trabajando en la vejez. La edad de jubilación debería  ser flexible y voluntaria.

 

Su contribución

En Latinoamérica, las personas mayores, están realizando un aporte significativo a los hogares para mitigar los efectos de la crisis económica, ya sea a través de transferencias económicas, por el trabajo que realizan, o mediante el apoyo en la ejecución de tareas domésticas y de cuidado de niños y nietos, lo que facilita a la más población joven el desempeño de un trabajo remunerado.

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Fuente: http://www.helpage.org/es/Noticias/Noticias/D7yq, 30 de Abril de 2010. Enviado por MAYORES EN MOVIMIENTO INFORMA